La pasada noche y como cada 15 de agosto, el paseo del Altillo, la playa Puerta del Mar, Fuente Piedra y las zonas próximas quedaron prácticamente invadidas de vecinos y visitantes, dispuestos a disfrutar del magnífico espectáculo piromusical que se iniciaba alrededor de las 11 de la noche y acabaría media hora después con miles de aplausos sonando en la noche.
Un espectáculo “grandioso que se supera año tras año”, según las opiniones de la gran mayoría de las personas, que habían acudido a su tradicional cita con la luz y el sonido, bajo el buen hacer y el criterio de los Hermanos Martín, auténticos maestros motrileños en el arte de la pirotecnia musical.
Al término de los fuegos y ya en torno a la media noche, la Virgen de la Antigua era desembarcada de la barca de José Ortuño, capitán que también se ofreciera para pasear a la Virgen del Carmen. A la patrona de Almuñécar la esperaban los miembros de su Hermandad junto a miles de personas que tampoco querían perderse ni un solo momento de la procesión marítima, para acompañarla hasta el paseo del Altillo, desde donde fue depositada en su trono para continuar el recorrido hacia su templo, en la Parroquia de la Encarnación.
La procesión estuvo acompañada por la máxima representación de la Iglesia de Almuñécar, así como por una amplia representación de la Corporación Municipal presidida por las concejalas de Fiestas y Cultura, Inmaculada Callejas y Loli Rull respectivamente, además de Marisa Iglesias, Defensora del Ciudadano, Trinidad Herrera y Juan Luis González (PP) y Francisco Prados y Maria del Carmen Ruiz (PSOE).
La comitiva la abría un desfile de Caballería Enjaezada, los presidentes y representantes de las diferentes cofradías de Almuñécar así como de la Agrupación, además del grupo de Fandango Cortijero de Almuñécar, y la banda de música.
La Patrona recorrió las calles de Almuñécar ante la presencia de cientos de miles de personas, hasta llegar a su templo, pasada la medianoche.
Último día en el ferial
Pero al coincidir el 15 de agosto, último día de la feria, con un sábado, la fiesta continuó en el ferial, donde las casetas aprovecharon hasta el último minuto para culminar esta semana grande a ritmo de rumbas, sevillanas, buena comida y bebida, y un ambiente grato y animado.